El dolor cervical es una molestia común que afecta a personas de todas las edades y estilos de vida. Puede ser causado por una variedad de factores, desde tensiones musculares hasta lesiones graves. Este dolor puede dificultar las actividades cotidianas y afectar la calidad de vida de quienes lo experimentan. Existen una serie de medidas que se pueden tomar para aliviar el dolor y favorecer la recuperación.
1. Evalúa tu postura:
Muchas veces, el dolor de cuello está relacionado con una mala postura, ya sea al sentarse frente al ordenador durante largos períodos de tiempo o al dormir en una posición incómoda. Es importante ser consciente de tu postura y hacer ajustes según sea necesario. Mantener una postura adecuada puede ayudar a aliviar la tensión muscular y prevenir futuros episodios de dolor.
2. Practica ejercicios de estiramiento:
Los ejercicios de estiramiento pueden ayudar a relajar la musculatura cervical y mejorar la flexibilidad. Intenta incluir ejercicios de estiramiento suaves en tu rutina diaria para prevenir la rigidez.
3. Aplica compresas frías o calientes:
Las compresas frías pueden ayudar a reducir la inflamación y adormecer el área, lo que puede ser especialmente útil para el dolor agudo. Por otro lado, las compresas calientes pueden ayudar a relajar los músculos tensos y mejorar la circulación sanguínea. Prueba alternar entre compresas frías y calientes para ver qué funciona mejor para ti.
4. Terapia física:
Considera buscar la ayuda de un fisioterapeuta. La terapia física puede ayudar a eliminar la tensión muscular, mejorar la flexibilidad y corregir problemas de postura que pueden estar contribuyendo al dolor.
5. Practica técnicas de relajación:
El estrés y la ansiedad pueden aumentar la tensión muscular y empeorar el dolor de cuello. Practicar técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación o el yoga, puede ayudar a reducir el estrés y aliviar la tensión en el cuello y los hombros.
6. Mejora tu ergonomía:
Si trabajas con un ordenador durante largos períodos de tiempo, asegúrate de que tu estación de trabajo esté configurada de manera ergonómica. Esto incluye ajustar la altura de tu silla, el nivel de tu pantalla y la posición de tu teclado y ratón para minimizar la tensión en el cuello y los hombros. En tu vida diaria no olvides mantener tu postura coporal correcta para evitar lesiones.
7. Evita cargar objetos pesados:
Llevar objetos pesados en una bolsa de mano o sobre el hombro puede ejercer presión adicional sobre los músculos del cuello y los hombros, lo que puede provocar dolor. Intenta minimizar la cantidad de peso que llevas y utiliza una mochila en lugar de una bolsa de mano cuando sea posible para distribuir el peso de manera más uniforme.
Para cualquier duda te esperamos en nuestra clínica en La Corredoria (Oviedo).


