La fisioterapia pediátrica aborda una gran cantidad de trastornos y déficits a nivel musculoesquelético o neuronal que afectan a la función motora de los niños, lo que puede conllevar a discapacidades físicas o retrasos en el desarrollo.

La fisioterapia pediátrica tiene como objetivo principal mejorar la funcionalidad y calidad de vida de los niños.
Mediante pruebas de evaluación, se valora la funcionalidad y desarrollo del niño en áreas relacionadas con el movimiento, fuerza, tono muscular, equilibrio, coordinación, función sensorial y cognitiva.
Existen posibles condiciones médicas o trastornos que pueden afectar al movimiento y función en niños como parálisis cerebral, espina bífida, displasia de cadera, síndrome de Down, trastornos neuromusculares, trastornos ortopédicos, condiciones respiratorias, etc.
Durante los primeros meses tras el nacimiento, el bebé va desarrollando su capacidad funcional y cognitiva para adaptarse al medio. En los casos donde aparece un retraso en el desarrollo el objetivo de la fisioterapia es promover la parte funcional y de movimiento lo antes posible.
El plan de tratamiento se desarrolla de manera individualizada, atendiendo a las necesidades de cada niño y familia. Se pueden incluir diferentes intervenciones como técnicas manuales, ejercicios terapéuticos, o juegos dirigidos a mejorar las habilidades motoras y cognitivas. Además, es muy importante la estrecha colaboración con los familiares, para proporcionar un enfoque integral y coordinado del cuidado del niño.