La neuromodulación percutánea se puede aplicar a través de una aguja de punción que penetra la piel y se sitúa cercana al nervio periférico a tratar, o bien mediante un parche adherido a la piel colocado en una zona del recorrido nervioso que pueda existir un atrapamiento. En ambos casos se conecta la corriente eléctrica de baja frecuencia para la transmisión hacia el nervio periférico.

El equipo de neuromodulación percutánea emite corriente eléctrica de baja frecuencia; este aparato presenta diferentes frecuencias, amplitudes y formas de onda, que se pueden ir regulando y adaptando en función del objetivo terapéutico y las condiciones específicas a tratar.
Esta técnica cuando se emplea mediante la penetración de la aguja cerca del nervio periférico, es recomendable realizarse de forma Ecoguiada, para asegurarnos situar la aguja cercana al nervio a tratar y tener mayor seguridad sobre la técnica a realizar.
– Atrapamiento nervioso.
– Dolor crónico.
– Hernias discales asociadas a radiculopatías.
– Síndrome del túnel carpiano.
– Inestabilidad articular.
– Tendinopatías.
– Roturas musculares.